El invierno puede ser una época especialmente dura para los animales de edad avanzada. Las bajas temperaturas agravan dolencias articulares, reducen la movilidad y afectan al sistema inmunitario. En esta guía te contamos cómo cuidar a tu mascota mayor en invierno con las recomendaciones de los profesionales de Veterinaria Huellas Madrid.
1. Mantén su temperatura corporal estable
Las mascotas mayores son más sensibles al frío y pueden sufrir hipotermia o rigidez articular si duermen en lugares fríos. Asegúrate de que su cama esté en una zona cálida, sin corrientes de aire, y usa mantas o colchones térmicos si es necesario.
Si tienes un perro o gato de pelo corto, valora el uso de un abrigo para los paseos. En nuestra sección de servicios veterinarios te asesoramos sobre los cuidados más adecuados según su raza y edad.
2. Ajusta la alimentación a sus nuevas necesidades
Durante el invierno, los animales mayores suelen moverse menos, lo que implica gasto energético más bajo. Ajustar la cantidad de comida y el tipo de alimento ayuda a evitar el sobrepeso.
Una dieta rica en proteínas de calidad y ácidos grasos omega-3 mantiene la masa muscular y ayuda a reducir la inflamación articular. Puedes consultar nuestros servicios de nutrición veterinaria para recibir un plan adaptado a tu mascota.
3. Revisa las articulaciones y el dolor crónico
El frío acentúa los síntomas de la artrosis y otras enfermedades articulares. Observa si tu mascota tiene dificultad para levantarse, evita subir escaleras o se muestra más apática.
En Veterinaria Huellas Madrid realizamos revisiones y tratamientos personalizados para aliviar el dolor y mejorar su calidad de vida durante el invierno.
4. Cuida la piel y el pelaje
El aire seco de la calefacción puede provocar sequedad cutánea. Cepilla con frecuencia a tu mascota para estimular la circulación y mantener el pelaje saludable.
Usar champús hidratantes o suplementos con biotina puede ser de ayuda.
5. Vigila su comportamiento y estado de ánimo
Los animales mayores pueden mostrar signos de tristeza o apatía en invierno. Mantén rutinas de paseo, juegos suaves y mucho afecto. La actividad moderada estimula su mente y fortalece el vínculo con su familia humana.
Conclusión
Con unos cuidados sencillos, es posible mantener la salud y el bienestar de tu mascota mayor durante el invierno.
El frío no tiene por qué restarle calidad de vida: una buena alimentación, revisiones regulares y calor en el hogar marcarán la diferencia.
Para cualquier consulta o chequeo geriátrico, contacta con Veterinaria Huellas Madrid.



